Quiero que vengan las lluvias
Que el agua purifique mi cuerpo, mi alma y mi dolor.
No, ni mierda. Quiero que me empape y me lave, me ahogue y me deje náufrago en un lugar desconocido y fascinante.
Que la tierra cruja y se desmorone una sobre otra, una avalancha de piedras y palos que repiquen sobre mí.
Que los parajes cambien y las reglas dejen de tener sentido en este nuevo juego.
Quiero ver la ciudad decadente mientras su mugre simplemente se desplaza un poco más abajo por un tiempo, esperando el momento en que vuelva a salir el sol y su hedor nos asfixie.
Quiero que los buses se conviertan en saunas donde una ventana abierta es un oasis de vida prohibido ya que mojan al pasajero trasero.
Voy a despertar con el sonido áspero de la lluvia sobre mi ventana en las mañanas.
Dormir hasta que no haya límite más que la necesidad de salir del letargo.
Quiero ver enterrados los deseos, los sueños y las esperanzas. Para verles germinar nuevamente.
Que mis abrigos escondan el frío que se lleva dentro.
Quiero que la lluvia camufle mis lagrimas.
Quiero que sepas…
Que ha llovido dentro de mi desde hace mucho.
El invierno es solo una excusa.
Quiero que sepas…
Que mi único gran error fue escogerte a tí.
